REFLEXIÓN 1ª
El niño pronto advirtió que el padre era la parte amenazante y la madre representaba la protección y la seguridad, eso hizo que con su padre nunca se sintiera seguro, no le hablaba con confianza, no le explicaba sus cosas, había mas miedo que respeto.
La madre actuaba de buena fe ya que sus padres
así lo habían hecho con ella y se sentía orgullosa de su educación,
la única diferencia es que ella pertenecía a una familia de tres
hermanas y su hijo era varón y único.
No se educa igual a un hijo único que a una hija
con 2 hermanas, el hermano/a mayor siempre es (o debería ser) el
responsable del grupo, en cambio un hijo único es un eterno
solitario, no se puede educar igual a un niño que a una niña hay conceptos
fundamentales que marcan la diferencias como por ejemplo los roles, la
sexualidad.
El niño se convirtió en un mozo y su padre
quería enseñarle cosas de su profesión
"Mecánico de Automóviles" a lo que la madre se opuso
alegando que él debía decidir sobre su profesión, algo
lógico según se mire, el niño ajeno a todas las discusiones de sus
padres seguía sin mostrar el mas mínimo interés por
ninguna profesión u oficio, se pasaba el tiempo en
el gimnasio y con sus amigos.
Pronto llego el fin del curso, contaba ya con 17
años, en la recta final siempre se aprovecha para intensificar los estudios ya
que el periodo suele estar cargado de exámenes y evaluaciones, pero
Carlitos estaba muy confiado y seguía con su gimnasio de modo que al
final suspendió el curso.
REFLEXIÓN 2ª
El niño disgustado por lo sucedido, trabajo con su padre todo el verano, alegando que suspender un curso es algo que puede pasar a cualquiera y no significa nada más. La mamá en vez de acepar que se debería de haber hecho más hincapié en los estudios también le resto importancia.
El padre observo como su familia
se había convertido en dos bandos antagónicos, dispuestos a
defender posturas incomprensibles, con tal de no admitir
una equivocación.
Como dijo "Oscar Wilde" Los niños comienzan
por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces,
hasta les perdonan la vida"
El niño emprendió el nuevo curso en
las mismas aulas pero con nuevos compañeros, no mostraba el más mínimo atisbo
de remordimiento por haber suspendido el curso, actuaba con normalidad.
Durante el nuevo curso seguía con las
clases de gimnasia haciendo una vida normal. La mama de Carlitos se llamaba
Elena, estaba empeñada en que su hijo debía decidir sobre su propio futuro con
tan solo 17 años y en base a esta decisión
que creía correcta estableció su ideario y nuevas pautas de
conducta.
Aquel año fue confuso para el papá de Carlos,
Antonio el papa de Carlos tenía un taller y había clientes que se retrasaban en
los pagos, todos los días llegaba a casa preocupado, ¿son clientes de
siempre que debo hacer?, Elena trabajaba en una tienda no muy lejos, Antonio
pensó hablaré con Carlos y le diré que me ayude en el taller,
así medio viernes y el sábado con la ayuda será como tener un ayudante
durante una semana al mes.
Carlos estaba disgustado ante la actitud de su
padre y de forma coherente hablaba con el, defendiendo sus posturas, se
mostraba ante su padre como un adulto y a la vez reaccionaba como un niño,
repetía escrupulosamente las palabras que le decía su madre.
En el interior de Elena este concepto de
proteger a su hijo de su propio padre, tomaba cada vez mas fuerza asta el punto
que trató de anular a Antonio, de esta manera iba apareciendo la verdadera
personalidad y abonando el terreno para lo que sería una triste guerra, si esto
no fuera suficiente haría uso de su propio hijo o de terceras
personas para dejarlo en desventaja social y económica si fuera
necesario dado que en la guerra y en el amor todo esta permitido.
REFLEXIÓN 3ª
Carlos había regulado su
conducta según el comportamiento
que había observado en su madre,
incluso corrigió aquellos criterios donde se identificaba que era
bueno y que era malo de este modo se gravaban en su consciencia por lo que tales
conceptos quedaban reafirmados.
La diferencia entre poder e influencia, la
influencia es negociación, si hay acuerdo es una suma de valores si no lo
hay es un empate, pero el poder es destructivo y demoledor, nunca hay acuerdo
por que nunca se negocia solo hay destrucción y sangre.
En el transcurso de los meses Carlos se
comportada de forma muy bien organizada como si llevara una doble vida, por una
parte era un estudiante muy desaprovechado no rendía en los estudios, por otra
se sabia administrar sus gastos con la asignación mensual
que recibía de una forma muy ordenada.
En otro aspecto era un buen deportista,
disciplinado pero con la cabeza llena de fantasías, soñando en proyectos
inalcanzables.
REFLEXIÓN 4ª
Que es mas importante, El conocimiento o el
instinto, es como el ser inteligente o listo, estudiar un asunto para llegar a
conclusiones o simplemente tener buen olfato y adivinar cual es la mejor
apuesta.
Saber vender o saber administrar, se dice que el
que sabe vender nunca le faltará el dinero, pero el que sabe administrarse
nunca le faltará el pan.
A veces se vende mucho y se gana mucho pero como
se administra mal no se gana nada, si embargo en otras ocasiones se ingresa muy
poco dinero y como se sabe administrar aun sobra para ahorrar.
Ante este dilema Antonio pensó, "dejaremos
pasar el tiempo y veremos cual va ha ser su vocación", se
acercaba el final del curso Carlos como estas asignaturas ya
las había estudiado estaba seguro de que las aprobaría además
hasta creía que las preguntas del examen de fin de curso serian las
mismas.
Una vez realizados los exámenes los
profesores les dijeron marchad a vuestras casas y dentro de
15 días podéis pasar a recoger el resultado de
la evaluación.
A recoger la evaluación fue su madre la cual se
encontró con la desagradable sorpresa de que había suspendido el curso por
segundo año consecutivo además ello implicaba que sería expulsado del colegio
por que las normas no permitían cursar un curso por tercera vez
consecutiva, la mejor salida era buscar un centro
de formación profesional de esta forma se podía tener el
certificado de enseñanza general básica y si no podía acceder a
la universidad en busca de una carrera tendría que conformarse con
aprender un oficio.
Todo eso con buenas palabras trato de explicarlo
el director del colegio a Elena la cual se disgusto mucho al recibir la
noticia.
De camino a casa Elena pensaba, si Antonio
hubiese sido mas complaciente con Carlos, este habría puesto
mas interés en los estudios. "nunca daba el brazo a torcer debía
echarle las culpas a alguien que no fuese ni ella ni Carlos".
Una vez en casa cuando estaban comiendo, Antonio
le dijo a Carlos inocentemente, bueno Carlos no le preguntas a tu mama cuales
son las notas que ha recogido en el colegio, "Carlos le hecho a su padre
una mirada de perdonavidas como diciendo QUE NOTAS ESPERABAS TÚ"
Elena no decía nada,
la tensión se podía cortar con un cuchillo, finalmente
Carlos dijo ¿mama cual es la calificación de fin de curso? Elena
dijo: Suspendido otra vez pero ya hablaremos, Carlos y Antonio
esbozaron una sonrisa de incredulidad que no duro ni un segundo, luego se
miraron mutuamente se pusieron serios y siguieron comiendo en silencio.
REFLEXIÓN 5ª
El rendimiento o el fracaso en los estudios no se
puede atribuir a los padres ya que estos no siempre saben lo que pasa en el
colegio o en la mente de los hijos.
El adolescente aunque se quiera sentir como un
adulto no lo es y por consiguiente no puede decidir como tal,
aun tratándose de su futuro, por que suele haber falta de
responsabilidad, desidia y dejadez, es evidente que a esta edad hay
transformaciones profundas en el metabolismo de
los jóvenes ellos están mas preocupados por su aspecto, por
las amistades, por la sexualidad, son muy pocos los que se preocupan por
estudiar y terminar los estudios lo antes posible con matricula de honor.
Por lo general quien suele llevar las riendas de la familia es el esposo
y no es algo que haya inventado el ser humano. Dios mismo estableció el orden
de jefatura. Corintios 11:3 dice: "La cabeza de todo varón es el Cristo; a
su vez, la cabeza de la mujer es el varón; a su vez, la cabeza del Cristo es
Dios" Como vemos, El cabeza de familia siempre ha sido el varón. Pero todo hombre
tiene que respetar también la opinión de la mujer. Por tanto si un hombre
quiere que su esposa lo respete también debe respetarla.
Además, si bien es él quien debe tomar las decisiones finales, lo
apropiado es que tenga en cuenta la opinión de su esposa antes de tomar
cualquier decisión.
El respeto no se puede decretar es algo que se tiene que ganar y es fundamental para armonía de cualquier relación porque cuando no hay respeto en el seno de la familia lo hijos lo detectan y la familia
se desestructura haciendo que cada uno viva una vida por su cuenta de forma aleatoria ya que no hay un comportamiento de referencia.
Cuando Carlos asumió su realidad el daño ya estaba hecho, ya se había convertido en un burro ante los ojos de todos y no era así no era un mal estudiante era indisciplinado no se puede hacer siempre lo que a uno le viene en gana por que al final siempre toca pagar los platos rotos y esta vez la factura resulto cara.
Andaba cabizbajo y pensativo, un día Antonio se acerco a hablar con el estaba arisco como si suspender el curso hubiese sido culpa de su padre cuando se calmó se puso a llorar diciendo si no sirvo para estudiar me pondré a trabajar voy a ver que cursos hay en formación profesional.
Aquel verano ayudo a sus padres en el negocio familiar como si se tratara de un auto castigo, cuando en realidad eso debería de ser lo mas normal, Antonio observo que era una actitud muy destructiva su manera de comportarse se auto impulsaba pero al mismo tiempo se notaba que lo hacía con desagrado pensó en buscar un estimulante ¿pero que? el mes pasado había cumplido 18 años y pensó le voy a marcar un retó, le propondré que se saque en carnet de conducir y si aprueba le compraré un coche de segunda mano, pero el se dará cuenta que no es normal suspender dos cursos seguidos y encima comprarle un coche.
La idea vino a la cabeza de Antonio al día siguiente habló con Carlos y le dijo, dado que estas buscando salidas profesionales creo que deberías sacarte el carnet de conducir y siempre puedes dedicarte al taxi o al camión ¿quien sabe?, además me ayudaras a mi a mover los coches, conducir era algo que le apasionaba, por lo visto Antonio la había acertado esta vez.
Durante un mes estudio para sacarse la licencia de conducir se examinó y aprobó a la primera, no era ni tonto ni un mal estudiante solo le faltaba estar motivado.
Al mismo tiempo Antonio había comprado un Opel Kadet automático de aspecto deportivo y juvenil, plateado muy apropiado para un chico de su edad, esto le subiría la autoestima.
Carlos al subirse al coche se olvido que había suspendido y de todas las penes y promesas anteriores, su madre era feliz de verlo con su flamante coche, solo quería destacar entre las demás y que su hijo fuese el mejor el mas alto, el mas fuerte, con el mejor coche, Carlos le dijo a su mama deberíamos ir a Andorra y así aprovechare para comprar unas llantas para mi coche, su mama se puso muy contenta.
A la semana siguiente Antonio se arrepentía de haberlo comprado pensaba que Carlos no había entendido el mensaje ni su madre tampoco, el quería levantar le el animo no que el coche fuese una recompensa por haber suspendido.
Elena sin querer estaba malcriando a Carlos y tirando por el suelo aquello que Antonio intentaba construir o inculcar, aquellos valores que a el le habían enseñado el respeto por igual al padre y a la madre, estudiar y aprender de todo, no dar importancia a las apariencias, aprender a ganarse la vida, respetar lo ajeno y proteger lo propio, esos valores carecían de importancia para Elena ella venía de otra galaxia en su familia había de todo y poco bueno, por desgracia eso era lo que le había transmitido a Carlos, todo lo contrario a las enseñanzas de su padre.
Cuando Carlos asumió su realidad el daño ya estaba hecho, ya se había convertido en un burro ante los ojos de todos y no era así no era un mal estudiante era indisciplinado no se puede hacer siempre lo que a uno le viene en gana por que al final siempre toca pagar los platos rotos y esta vez la factura resulto cara.
Andaba cabizbajo y pensativo, un día Antonio se acerco a hablar con el estaba arisco como si suspender el curso hubiese sido culpa de su padre cuando se calmó se puso a llorar diciendo si no sirvo para estudiar me pondré a trabajar voy a ver que cursos hay en formación profesional.
Aquel verano ayudo a sus padres en el negocio familiar como si se tratara de un auto castigo, cuando en realidad eso debería de ser lo mas normal, Antonio observo que era una actitud muy destructiva su manera de comportarse se auto impulsaba pero al mismo tiempo se notaba que lo hacía con desagrado pensó en buscar un estimulante ¿pero que? el mes pasado había cumplido 18 años y pensó le voy a marcar un retó, le propondré que se saque en carnet de conducir y si aprueba le compraré un coche de segunda mano, pero el se dará cuenta que no es normal suspender dos cursos seguidos y encima comprarle un coche.
La idea vino a la cabeza de Antonio al día siguiente habló con Carlos y le dijo, dado que estas buscando salidas profesionales creo que deberías sacarte el carnet de conducir y siempre puedes dedicarte al taxi o al camión ¿quien sabe?, además me ayudaras a mi a mover los coches, conducir era algo que le apasionaba, por lo visto Antonio la había acertado esta vez.
Durante un mes estudio para sacarse la licencia de conducir se examinó y aprobó a la primera, no era ni tonto ni un mal estudiante solo le faltaba estar motivado.
Al mismo tiempo Antonio había comprado un Opel Kadet automático de aspecto deportivo y juvenil, plateado muy apropiado para un chico de su edad, esto le subiría la autoestima.
Carlos al subirse al coche se olvido que había suspendido y de todas las penes y promesas anteriores, su madre era feliz de verlo con su flamante coche, solo quería destacar entre las demás y que su hijo fuese el mejor el mas alto, el mas fuerte, con el mejor coche, Carlos le dijo a su mama deberíamos ir a Andorra y así aprovechare para comprar unas llantas para mi coche, su mama se puso muy contenta.
A la semana siguiente Antonio se arrepentía de haberlo comprado pensaba que Carlos no había entendido el mensaje ni su madre tampoco, el quería levantar le el animo no que el coche fuese una recompensa por haber suspendido.
Elena sin querer estaba malcriando a Carlos y tirando por el suelo aquello que Antonio intentaba construir o inculcar, aquellos valores que a el le habían enseñado el respeto por igual al padre y a la madre, estudiar y aprender de todo, no dar importancia a las apariencias, aprender a ganarse la vida, respetar lo ajeno y proteger lo propio, esos valores carecían de importancia para Elena ella venía de otra galaxia en su familia había de todo y poco bueno, por desgracia eso era lo que le había transmitido a Carlos, todo lo contrario a las enseñanzas de su padre.
REFLEXIÓN 6ª
La diferencia entre entender y comprender, por ejemplo cuando a Carlos su padre le explicaba algo y después le preguntaba si lo había entendido este le respondía que si y repetía literalmente las mismas palabras se su padre le había dicho, eso es entender pero si intentaba razonar a carca de lo que le había dicho titubeaba y no sabia que responder eso es comprender, por lo visto entre Carlos y Antonio no era la comunicación lo que fallaba sino mas bien la conexión era como cuando partes un trozo de imán, ya no se pueden unir de nuevo, en algún momento hubo una desconexion.
La soberbia, el orgullo y la vanidad son conceptos que se manejan como sinónimos, aunque tienen diferencias interesantes.
La soberbia es más cerebral, se da en alguien que objetivamente tiene una cierta superioridad, que realmente sobresale en alguna faceta de su vida. Facetas concretas de su andadura tienen un relieve que las realzaba sobre los demás. Hay una evidencia por la que puede ser tentado por la soberbia, no necesitando del halago de los otros y haciendo él mismo su propio y permanente elogio de forma clara y difusa.
El orgullo es más emocional. Es una alta opinión de uno mismo mediante la cual la persona se presenta con una superioridad y un aire de grandeza extraordinario. Puede ser lícito y hasta respetable. Decía Luis Vives que «es un amor a uno mismo por méritos propios». Puede ponerse de manifiesto en circunstancias positivas, en donde el lenguaje coloquial se mezcla con hechos e intenciones. En esos casos dimana de causas nobles y puede ser hasta justo. El orgullo de ser un buen cirujano, un buen padre, un excelente poeta, ser de una región concreta de un país… Todo esto está dentro de unos límites normales. Puede encuadrarse en el reconocimiento a una labor bien hecha.
La palabra vanidad procede del latín vanitas,-tatis, que significa falto de sustancia, hueco, sin solidez. Se dice, también, de algunos frutos cuyo interior está vacío, en donde sólo hay apariencia. Mientras la soberbia es concéntrica, la vanidad es excéntrica. La primera tiene su centro de gravedad dentro, en los territorios más profundos de la arqueología íntima. La segunda es más periférica, se instala en los aledaños de la ciudadela exterior. La soberbia es subterránea. La vanidad está en la pleamar del comportamiento. En la soberbia uno tiene una enfermedad en el modo de estimarse uno a sí mismo, en una pasión que tiene sus raíces en los sótanos de la personalidad en donde brota el error por exceso de autonivel.
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